Por: Luis Fernando Ricardo
A tan sólo dos meses del lanzamiento oficial del teléfono móvil de Apple, el iPhone, esta Compañía a través de su presidente Steve Jobs, anuncia una rebaja de U$ 200 en el precio del modelo de 8 Gbytes.
Y pues seamos honestos el revuelo no se hizo esperar. Miles de usuarios pioneros que se lanzaron por las calle en busca de un Apple Store, que incluso pasaron la noche anterior a la apertura de las tiendas, en sus puertas y velaron pacientemente, se han rebelado y llenado las cuentas de correo electrónico de Apple manifestando su inconformidad, al sentirse lesionados en su buena fé.
Casi de inmediato, Steve Jobs escribió un comunicado oficial explicando las razones, de tal medida. La gente lesionada a veces entiende otras veces no.
Yo estoy de acuerdo con Steve al mencionar que los caminos de la tecnología son escabrozos, que acabas de comprar un computador y al salir de la tienda ya existe uno más rápido y más económico, pero U$ 200 es demasiado!
Es posible, que lo mencionado por Jobs acerca de permitir que la tecnología alcance a más usuarios sea cierta, pero no olvidemos que hasta hace pocos días también, un muchacho sagaz, logró deshabilitar la protección del iPhone y abrirle las bandas para que pueda ser usado con cualquier operador o en cualquier país, sin que tenga que ser AT&T.
En fin, mucho se puede decir, mucho se puede especular, la verdad de los hechos solamente la saben y conocen las altas esferas del poder en Apple Computer y obviamente lo ejecutivos de AT&T. Pero para no ser faltones como decimos en Colombia, Steve ha decidido darles un bono de U$ 100 a todos los pioneros que adquirieron su iPhone y se han sentido lesionados, pero lo bueno del cuento es que ese bono no es dinero constante y sonante como es claro, pues ya llegó a las arcas de la compañía y no se puede hacer nada, sino que pueden ser redimidos en productos que se venden en los Apple Store del mundo entero.
Finalmente ninguno pierde. Eso al menos creen ellos. Pero imagínense por un momento en una economía como la nuestra, donde aun se venden equipos con procesador Motorola/Ibm como los Performas, donde para comprar un equipo Apple nuevo hay que empeñar hasta la camisa y donde un usuario que quiere actualizar a un nuevo equipo debe vender primero el que tiene, esas bajadas de precios inadmisibles deterioran de manera brutal el patrimonio y la inversión pecuniaria de cualquiera.
En fin, son solamente pensamientos que me vienen, sería bueno, que alguna vez Steve Jobs, se acercara al Cono Sur y estudiara el caso en particular que nuestra economía basada en el peso o moneda local y no en el dólar; donde el salario mínimo es bien mínimo, y donde los equipos de marca Apple valen 100% más y en algunos casos como en Argentina hasta un 200% más del valor en cualquier Apple Store de USA, y se decidiera por mejorar los procesos de mercadeo y al menos evitar que los representantes de su marca en los diferentes países de Latinoamérica aumentaran de manera tan astronómica los precios, o sea, que aplicaran como política estándar de la compañía un precio máximo legal a cobrar por los equipos y así evitar el hurto de corbata del cual somos víctimas.