Dic 11

Por:Luis Fernando Ricardo

Camila no nos olvidamos de ti…Estamos acercándonos cada vez más a la Navidad, ya estamos a tan sólo 14 días, y creo que es un momento indicado para recordárles las muchas razones por las cuáles dar gracias a Dios por ustedes, sus familias, sus hijos, etcétera.

 

Mientras que en la mayoría de los hogares, hay dicha y felicidad; allá afuera, hay familias que viven otra realidad, dura, y en algún momento nostálgica, este es el caso de mi viejo amigo Alexander Delgado, su esposa, su hija Emily, y… de Camila, de quién nos ocuparemos en esta entrada.

 

Debo disculparme con todos mis lectores que no sea yo, quien dedique de manera personal estas palabras, pero mi desconocimiento en el tema, hace que me reserve, y permita más bien que Alex, en una carta honesta y sentida les presente su realidad y la valentía de él, su familia y por supuesto de Camila; quien, debo confesarles me impacto demasiado…

 

” Hola a todos, espero que todo marche bien para cada uno de ustedes.

 

En esta oportunidad he querido escribirles y hacerles una invitación muy especial, que visiten por favor la pagina de mi Hija Camila que padece un raro desorden genético llamado Tay Sachs, el cual progresivamente deteriora a los niños que la padecen y los lleva a una muerte muy temprana más o menos a los 6 años de vida, hasta ahora es la única en Sur América y pertenece a la Asociación Norte Americana para Tay Sachs.

 

La idea es generar un sentido de conciencia y preservación, tantas veces la vida pasa desapercibida ante nuestros ojos, o tantos niños son dejados a un lado sin razón.

 

Si saben de alguien que quiera ayudar háganmelo saber, y por supuesto traten de difundir, el caso es algo muy raro no solo en Colombia y vale la pena crear un sentido social.

 

Tan solo 33 niños en el mundo la padecen y si son tan pocos vale la pena ayudar.

 

Ahora nosotros la acompañamos en su lucha contra Tay Sachs, le brindamos mucho amor y todo lo que está a nuestro alcance, pues hasta ahora no hay una cura para la enfermedad…

 

Tenemos un proyecto en mente para nuestra pequeña, la idea de llevarla a una conferencia que hace la Asociación todos los años en el mes de abril, esta es en Tampa Estados Unidos y es el único momento en donde ella tiene la oportunidad de reunirse con niños con la misma enfermedad, dar su sangre en muestras para los estudios de laboratorio. Si ustedes creen posible pueden ayudarnos a recolectar fondos suficientes para hacer el viaje que será en marzo de 2008.

 

Si necesitan información no duden en escribirnos.

 

Gracias por su atención, y no se sientan comprometidos, simplemente aparte de la ayuda queremos compartir esta historia de vida, mas aun cuando son los amigos que crecieron con nosotros los que la escuchan.

 

No dejen de escribir.

 

Camila mi hija aparecerá próximamente en un canal Nacional, para difundir su caso, yo les comunicare a tiempo la hora y el canal para que así tengamos un encuentro más cercano. (Para los que tienen la posibilidad de verla)…

 

Orlando Valenzuela conoce ya la historia, también puede compartir algo de ella…

 

Un gran abrazo a todos.

 

Este es el website:


www.caringbridge.org/visit/camillarecalderodriguez

 

o pueden entrar a la página de la Asociación NTSAD (National Tay Scahs and Allied Diseases Asociation) y desde ahí buscar la pagina de Camila en el enlace Familias con Tay Sachs www.ntsad.org

En muchas ocasiones, amigos Megaprofesionales, las palabras faltan, otras tantas, las palabras sobran, en este caso, las palabras son lo de menos y la colaboración, es lo más. Yo por mi parte, viví en pleno un drama familiar con mi pequeño hijo Santiago, quién hoy ya no me acompaña; nunca tuve el chance de abrazarlo, nunca pude decirle cuánto lo amaba, cuánto lo esperé, nunca pude decirle que él sería la mejor excusa para escaparnos a los anaqueles de juguetes en los centros comerciales en una canita al aire de una niñez frustrada, nunca pude dedicarle en vida la canción del Grupo Niche del año 1989: “Mi hijo y yo” en la voz de Javier Vásquez. Quizás alguno de ustedes tengan hijos, hijas, y quizás con el pretexto: “tengo que trabajar” no los atiendan, no los disfruten… mientras que otras personas como mi amigo y hermano Alexander lo han hecho con su pequeña Camila…

Piénsenlo, es lo único que solicito de ustedes, piénsenlo… y si logran disfrutar de esos momentos con sus hijos, momentos que nunca volverán; si pueden valorar ese pequeño instante en la curva del tiempo, quizás comprendan a este padre, que ve a su hija Camila, y no sabe si quizás ella esté aquí, con nosotros para celebrar su fiesta de 15 años. Y si crée, que es esto lo suficientemente aceptable, apoyen esta causa, este sueño de un padre como ustedes, como yo, que quiere colocar un granito de arena en algo que es tan real como que el sol sale cada día.

Séan ustedes, un pequeño destello de ese sol, para que Camila y los otros 33 niños con esta rara enfermedad, sepan que no están sólos con su día a día…

Apoyémos esta causa, apoyémos a este padre, apoyemos a Camila…

Dic 06

Salesiano de Leon XIIIPor: Luis Fernando Ricardo

La década de los 80 fue sin duda alguna una de las mejores en los últimos 100 años. Sea en el desarrollo de la tecnología, la música, etcétera es y será una época inolvidable.

 

Ahora casi finalizando la primera década del siglo XXI, gracias a los innumerables avances tecnológicos, me encontré, buscando por curiosidad en la Red Social de Facebook algunos nombres al azar que se iban apareciendo en mi mente, entre ellos, el de un viejo amigo de la clase de 1984 del colegio Salesiano de León XIII, en Bogotá DC.

 

Con mi estimado amigo, hoy un exitoso Ingeniero, Ricardo Valdivieso, con quien tuve la fortuna de compartir unas breves charlas de reencuentro hace 15 años atrás; me encontré con uno de esos “pequeños milagros” que aun se pueden hallar. Ricardo se puso en la laboriosa tarea de re encontrar a todos esos 101 rostros que departieron largas horas de trasnocho antes de los exámenes de calculo del padre Braden (Q.E.P.D.), de copiosas tardes literarias gracias al profe Rafael Barrera -A quien desde aquí le expreso mi admiración, mi respeto, afecto y un eterno agradecimiento por ser el gestor en mi vida de una larga correría por paginas y paginas de libros que han labrado en mi mente muchos sueños, muchos mas conocimientos y virtudes-, 101 cabezas que de seguro en alguna ocasión recibió el manojo de llaves a manos del Padre Barbero, 101 pares de piernas que se movían sin cesar en las famosísimas “Leche, señores, sacada de Leche” del profe de educación física Miller Vargas.

 

Tantos recuerdos, tantas vivencias, tantos rostros, hoy maduros, ya no tan inocentes ni “caspas”, algunos con generosas prominencias de vientre, algunos como en mi caso con muchísimo menos cabello, y tantos otros con hojas blancas decorando sus sienes, y eso si las primeras arrugas de la cuarta década.

 

Al principio de nuestro distanciamiento, nuestras mentes, nuestros corazones, inflados de nuevos sueños, de las nuevas experiencias de la universidad, del ejército, las novias de una etapa mas “madura” en nuestras vidas, ya no hubo lugar para esos amigos y recuerdos que dejamos atrás al graduarnos de nuestra amada alma Mater, el Salesiano de León XIII.

 

Y esa es mas o menos la historia resumida, han pasado ya 23 años desde que culminamos nuestro Bachillerato, y por el sueño de mi amigo Ricardo Valdivieso, su tesón y entrega en su cruzada ha logrado contactar ya a 56 de los 101 “cabezones” hoy mal llamados “rodillones” de la promoción 1984.

 

Desde aquí un llamado a esos 45 amigos que aun no se reportan. o no hemos encontrado, amigos los estamos buscando, de manera afanosa, como decía Ricardo en 2 años solamente cumplimos nuestras “bodas de plata”; 25 años de egresados así que, animo aun hay tiempo.

 

Para mayor información pásense por Facebook en estos vínculos:

 

http://www.facebook.com/group.php?gid=6609796885

http://www.facebook.com/group.php?gid=5376623138

 

si tiene una cuenta allí simplemente unánse al grupo, sino, pues que esperan, abran su cuenta y afíliense a este grupo de amigos, de hermanos, de ex alumnos Leontrecianos de 1984.

 

Ricardo, un abrazo desde aquí hermano, gracias por este esfuerzo, cuentas con mi amistad y apoyo.

2007 Diciembre |