
Luis Fernando Ricardo F.
En mi país, Colombia, hay Colegios de educación secundaria o High School de corte militar allí los estudiantes aprenden las maniobras básicas de la milicia y una vez se graduán se evitan la prestación del servicio militar obligatorio.
Cuando una persona está en las filas del glorioso Ejército Colombiano y vemos pasar a esos estudiantes de colegio militar, se les dice a estos “Allá va un soldado de chocolate”, queriendo insinuar un “soldado falso, o de juguete”.
Bien esta introducción viene a memoria, para narrar acerca de ese tipo de “seres de chocolate”, que en el caso específico de esta columna es de esos “Clientes de Chocolate”. un cliente de chocolate es fácil de reconocer a los ojos expertos, pero para algunos profesionales independientes e incluso pequeñas empresas, que caen en las redes de estos; solamente son reconocibles cuando han gastado tiempo, dinero y conocimientos en algún trabajo encargado por los “clientes de Chocolate”.
Un “Cliente de Chocolate” es lo peor que le puede pasar a cualquier economía sea de primera línea o economías emrgentes, son un peligro para la sociedad, para los negocios y más aun en estos tiempos de crisis global financiera, son un espanto para ellos mismos.
Para evitar a todos los profesionales y empresas que están suscritos a este Blog voy a escribir las principales características de los “Clientes de Chocolate” para que usted no cometa el gigantesco e inolvidable error de trabajar con estos:
Carcaterísticas de los Clientes Chocolate
1) Cubren dos áreas económicas específicas: los de familia de apellido recononocido pero venidos a menos y de los que comúnmente se les llama “levantados”, o sea clase popular que con trabajo o cierto tipos de negocios de dudosa reputación llegan a tener mucho dinero.
2) Son personas que por lo general no son amables inicialmente, en el trato con los proveedores de servicios a quienes contratan, para luego brindarles “una falsa amistad” enfocada en hacer sentir bien al proveedor y de ese modo poder usarlos a su antojo.
3) Cuando solicitan los servicios profesionales exponen los más “insólitos” y ambiciosos planes de negocios, lanzamientos de productos innovadores, empresas utópicas etc.
4) Desean lo “mejor de lo mejor” de sus proveedores.
5) Una vez el proveedor de servicios pasa su cuenta se ponen literalmente a “llorar”, cuando se les dice que ese es el precio de “lo mejor de lo mejor”, aluden al grado de amistad gestado hasta la fecha, que les bajen el precio a un valor casi cercano a “gratis” que seguro, seguro salen más y mejores negocios y ahí se equilibrará la balanza. No crea en esas palabras.
6) Si por casualidad piensan en publicidad, insisten que toda su parentela desde abuelos hasta el más pequeño de la familia, con gatos, perros y demás salgan en las fotos. “Es para dar un ambiente de familiaridad” te dicen.
7) Si es hombre mayor de 45 años y tiene una “novia” o “amante” y van a usar fotos en vestido de baño o ropa ajustada insísten en que la mejor modelo y la más económica es precisamente ella.
8 ) Este tipo de clientes son homólogos de Leonardo Davinci, pues hacen de todo y saben de todo; son arquitectos, publicitas, diseñadores gráficos, licenciados en mercadeo y ventas, comunicadores sociales, locutores, fotógrafos, ilustradores, etc, según ellos saben más que los profesionales en cada ramo y dicen: “Y eso que yo no estudié eso…”
9) Una vez se les entrega el trabajo y han pagado mal nuestros servicios, no dejarémos de recibir llamadas de quejas, diciendo que fueron estafados por nosotros diciendo: “es que mi vecino no le gusta esto…” “La señora del aseo me dijo aquello…” “Es que mi perro salió llorando al ver el comercial” Y un enorme etcétera.
10) Seguirán llamándolo quejándose de problemas con asuntos que nada tiene que ver con el servicio que usted les prestó; si les hizo unas fotos lo llamarán para quejarse que el computador no les prende por su culpa, si les vendió un computador, lo llamarán quejándose que en las fotos la “novia” salió muy gorda; etcétera.
11) Por último y no menos importante, son Clientes que botan el dinero en los gastos más absurdos, innecesarios e impropios, y nunca invierten el dinero en verdaderas soluciones que gesten valores agregados y resultados óptimos en las gestiones de negocios, y sin embargo a usted al que le pagaron mal es a quien van a culpar del fracaso de sus empeños.
Así que si ya conoce estas 10 carcaterísticas y un posible cliente o actual, tiene más de 5, recoja su computador, bote la tarjeta del cliente y pídale que haga lo mismo con la suya, así no perdera usted su tiempo, su dinero y no se aumentaran sus costos médicos por la úlcera, migrañas, y estrés gestados por los famosos pero imperdonables “Clientes de Chocolate”
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